Juan Diego Alvira, el periodista y abogado que ama ser papá

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Juan Diego Alvira Cortés es sinónimo de sencillez, periodismo, investigación y espontaneidad. Está casado hace 11 años con Ana María Escobar, y de dicha unión nació su hija María del Mar, quien está próxima a cumplir 2 añitos.

Este periodista y abogado tiene claro lo que quiere y lo importante que es su familia en su diario vivir. En conversación con revista ‘Amas’ no dudó en hablar un poco más sobre su vida privada y de su trabajo en Noticias Caracol.

 

¿Cómo se define Juan Diego?

 

Me defino como alguien apasionado por lo que hace, que le gusta vivir en familia, que en medio de todo es romántico, idealista, responsable y juicioso, o trato (risas).

 

¿Qué es lo más gratificante y difícil de ser padre?

 

Lo más gratificante es el ver reflejado lo que uno trata de sembrar para educar a su hijo, ver que esa criaturita poco a poco va creciendo y moldeándose acorde a los principios y valores que uno le inculca, algo que a la vez es muy difícil cuando uno intenta buscar el método o estrategia para que, en mi caso, mi hija asimile lo que uno le está queriendo decir para moldear su carácter, personalidad y su forma de ver la vida.

En este mundo está tan vulnerada la escala de valores, que uno trata de ir cultivando lo mejor en los hijos para que más adelante lo pongan en práctica en este universo tan cambiante y perdido. El asunto está en que lo entiendan a uno y no se vuelvan rebeldes.

 

¿Qué tan buen papá y esposo eres?

 

(Risas) Mi hija aún no habla, hace señas, pero creo que la mejor reacción de una niña con su papá es cuando te das cuenta de que ella se alegra al ver llegar a su padre y lo besa.

Como esposo evidentemente creo que tendré mis defectos, cumplimos hace poco 11 años de casados, pero sin duda hemos sabido hacer equipo con nuestras diferencias, peleas, como todo matrimonio. Hemos sabido dar prioridad a las cosas. Intentamos no pelear por cosas tan triviales, aunque hay situaciones que pasan porque tienen que pasar, pero al final de cuentas tratamos de terminar bien la noche, de reflexionar y empezar muy bien el día siguiente. Obviamente con defectos y todo, yo me pondría un 10, y por aguantarme el mal genio de mi mujer sería un 12 (risas).

 

¿Qué significa para ti la familia?

 

Para mí la familia significa el centro de gravitación de la plenitud y felicidad de cualquier persona. En torno a la familia gravita todo: que uno se sienta contento, que uno sea feliz.

La familia es ese todo que uno necesita para poder hacer las cosas, es ese soporte para las buenas y las malas, es la razón de ser para esforzarse, sacrificarse, para estar unidos, para darse afecto, para compartir. Primero la familia y después lo que sea.

 

“La familia es el centro de gravitación de la felicidad de cualquier persona”.

 

¿Te imaginaste alguna vez como papá?

 

Realmente no. Nosotros casi que habíamos descartado ser papás, de hecho habíamos concebido ser una familia diferente y por eso teníamos 4 perros. Por esas cuestiones de la vida yo he comenzado a entender que los tiempos no son los que uno espera, sino los que finalmente se dan.

Entonces creo que el ser papá fue un milagro, una clara bendición y una demostración, además, de que las cosas ocurren no cuando uno quiere, sino cuando uno ha hecho ya el trabajo suficiente para obtenerlo.

Cuando llegó esta niña a la casa, para nosotros fue una transformación, para mí fue cambiar absolutamente, porque antes como pareja nosotros éramos primero, ahora la prioridad es ella. Todo cambió y hay una razón más para estar en la casa, para salir a divertirse y gozarse a esa niña en una actividad lúdica en un parque.

Desde que soy padre siento más miedo de coger un avión, de hacer algo que se salga de la rutina o que sea un riesgo, empieza uno a cambiar cosas.

 

¿Cuáles son los planes que más disfrutas en familia?

 

Los planes son en torno a mi hija. Disfrutamos ir a un parque, salir a almorzar, viajar.

 

¿Cómo haces para dividir el tiempo entre tu trabajo y la familia?

 

Yo tengo jornadas donde a veces ni veo a mi hija, pero en las que sí puedo tener tiempo se lo dedico completamente a ella. Soy consciente de que cuando tengo mis horas de ocio, descansando, fuera del trabajo, tengo que gozarme a mi hija y pasar todo el tiempo con ella.

 

¿Qué tan bueno eres para la cocina?, ¿alguna receta en especial que prepares?

 

(Risas) Yo no le encuentro el más mínimo goce a cocinar. No tengo la paciencia, ni inclinación, ni afecto por la cocina. Soy consciente de que no tengo la disposición para cocinar. A mi esposa le tocó aprender, porque ella tampoco cocinaba, pero hace platos básicos.

 

¿Cómo y hace cuánto tiempo llegó Juan Diego a Caracol?

 

Hace 8 años estoy en Caracol. Antes trabajaba en el canal local, acá en Bogotá, que se llama Citytv; estando ahí me llamaron al teléfono, yo estaba a punto de salir al aire en el noticiero del mediodía, porque me tocó presentarlo en ese momento.  Dudé en contestar, pero fui y al hablar me dicen que me llamaban de Noticias Caracol y que el director quería hablar conmigo para hacerme una propuesta. Cuando terminó el noticiero les devolví la llamada, cuadramos una cita y luego acepté irme para Caracol.

 

¿Qué es lo que más disfrutas de tu trabajo?

 

Yo me lo disfruto todo, a excepción de una cosa: la madrugada (risas). Yo llevo 8 años en Caracol haciendo lo que me gusta, me gozo presentar y hacer reportería, para mí es fundamental hacerlo, es el tanque de oxígeno, disfruto estar en contacto con la gente.

Antes de entrar a Caracol era noctámbulo. Ahora no concibo que se acabe mi día tan temprano. Yo me termino durmiendo a las 11 o 12 de la noche y me despierto a las 3:45 de la mañana. Reconozco que eso no es sano ni bueno, pero, ¿qué hacemos? Trato de dormir un rato en las tardes, cuando puedo, y los fines de semana puedo dormir todo el día.

 

¿Cuál ha sido la noticia más difícil que te ha tocado cubrir?

 

Las que tienen que ver con los niños. La primera, la que me tocó dar en Bogotá, en la que murieron 21 niños, que los aplastó una retroexcavadora. Yo estaba empezando en la reportería en Citytv y me tocó tratar ese tema tan duro y sensible.

La otra fue la de Fundación, Magdalena, en donde murieron calcinados muchos niños, y no te imaginas el dolor que se vivió, me tocaba respirar profundo para poder informar.

 

¿Es peligroso hacer periodismo en Colombia?

 

Yo pienso que es peligroso hacer periodismo en Colombia y en cualquier otra parte del mundo. Pero, creo que acá, por las razones sociales y político-económicas de orden público, es mucho más peligroso que en otros lugares.

También soy consciente de que en nuestro país nos hemos dado cuenta de que hay una especie de odios negros, donde no hay presencia del Estado, y eso, sumado a unas zonas donde impera el contrabando y grupos al margen de la ley, creo que dificulta más el ejercicio periodístico, y en unas zonas más que en otras.

Yo he estado amenazado en varias ocasiones y me han brindado esquemas de seguridad.

 

Las amas de casa colombianas te adoran, ¿a qué crees que se debe eso?

 

(Risas) Creo que se debe a varias cosas:

1. Digamos que mi formación y mi escuela han sido enfocarme en un periodismo social y de servicio a la comunidad.

2. Creo que soy consciente de que a la gente hay que mostrarle las cosas como son, y para lograr eso uno tiene que conocer y tratar de vivir las problemáticas.

3. Porque trato de que mis informes sean ideados, planeados, concebidos, interpretando el sentir de la ciudadanía, poniéndome en los zapatos de los afectados, con un sentido crítico, no tragando entero.

4. La sencillez, yo soy en televisión como soy en la calle.

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