Cuidamos el aire que respiras

Ramón Dávila Martínez, gerente general de Gases del Caribe, explica a 'AMAS' la importancia de asumir un compromiso sincero y urgente por cuidar el aire que respiramos todos.

80

Desde Gases del Caribe siempre hemos visto al gas natural como motor de desarrollo y como protagonista de procesos de cambio y mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades donde llegamos. Es por eso que seguimos apostando a la diversificación de las fuentes de suministro, para otorgar precios competitivos y seguir incentivando el crecimiento en el consumo de un combustible limpio y eficiente. Esta diversificación nos permite garantizar suministro para proyectos como la masificación del gas natural en el transporte público.

En Colombia, la contaminación atmosférica es uno de los factores de mayor preocupación por los impactos generados, no solo en el ambiente sino en la salud de las personas. Hace pocos días amanecimos con titulares aterradores, fruto del más reciente estudio realizado por el Observatorio Nacional del Instituto Nacional de Salud, que indica que  15.600  muertes en Colombia están asociadas a mala calidad del aire y a la exposición a combustibles pesados, de las cuales casi 9.000 son atribuibles a enfermedades respiratorias por material particulado producido por vehículos diésel y gasolina, constituyéndose la movilidad  en uno de los principales factores de riesgo ambiental que inciden en la salud pública.

El estudio también pudo determinar que la calidad del aire ocasiona el 14% de las muertes por enfermedad isquémica del corazón y el 18% de las muertes por enfermedad pulmonar obstructiva crónica, enfermedades que encontramos en comunidades que no cuentan con el servicio de gas natural y que acuden a la leña, el carbón y otros combustibles fósiles para la cocción de alimentos.

Según otro estudio realizado por el Departamento Nacional de Planeación, publicado en 2017, los costos en la salud asociados a la contaminación del aire urbano ascienden a los 12,3 billones de pesos (por morbilidad y mortalidad), lo que representa cerca del 1,5 % del PIB.

Y a pesar de que nuestra posición geográfica nos privilegia por encima de las ciudades del centro del país como Medellín o Bogotá, donde ya existe pico y placa ambiental, en la Costa Caribe no estamos exentos de la mala calidad del aire causada principalmente por vehículos. Según el Ministerio del Medio Ambiente, los últimos inventarios de emisión realizados en centros urbanos respecto al contaminante PM2.5 se estima que cerca del 80 % de las emisiones son generadas por el transporte, y un 20 % corresponde a las fuentes fijas, como chimeneas industriales.

Es por eso que con beneplácito recibimos hace varios meses la noticia de que  los operadores de transporte público colectivo de Barranquilla, con el respaldo de la Alcaldía,  comparten la visión que tiene la comunidad global de poder tener hacia el futuro sistemas de movilidad sostenibles, dejando atrás el uso de combustibles fósiles, despidiéndonos así del dióxido de carbono y el material particulado que han generado al aire sus vehículos por años.

Nuestras ciudades de la Costa tienen una enorme oportunidad de exigir tecnologías limpias en la renovación del parque automotor de sus sistemas de transporte público, colectivo y masivo, para que se adquiera una flota de bajas emisiones, así como sacar de circulación los buses obsoletos que generan altas emisiones contaminantes. Lo más importante es que las autoridades locales, en cabeza de sus alcaldes, sean  conscientes de avanzar hacia una movilidad moderna, que procure disminuir los factores de riesgo ambiental con tecnologías limpias que por ende mejorarán los indicadores de salud pública.

 

También te Podría gustar Más del autor

Deja un Comentario

Tu correo electrónico no será publicado.