La noble labor de ayudar al más necesitado

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Magnolia Serna Giraldo y Johanna Andrea Grajales Osorio, quienes en Manizales y Armenia, respectivamente, manejan las fundaciones Cobija del pobre y Llegó nuestro momento, donde brindan ayuda desinteresadamente a niños, jóvenes, adultos y ancianos.

 


Cobija del pobre

La institución Cobija del pobre fue fundada en el año 1952, en el municipio de Aranzazu (Caldas), por Rosa Emilia Giraldo de Serna, madre de Magnolia Serna. “Nació con el ánimo de ayudar a las familias pobres del municipio con la construcción de un templo, la reparación de escuelas y construcción de casas”, recordó Magnolia con total orgullo.

En el año 1964 la familia de Magnolia Serna se trasladó a Manizales, y Cobija del pobre continuó con la misma labor apostólica y humanitaria, construyendo 55 casas y reconstruyendo 87. Asimismo, se amplió la cobertura social a la ayuda económica, para estudiantes seminaristas, universitarios y colegiales.

Ya son 67 años de esta noble causa, que desde 2004 está bajo la guía y corazón de Magnolia Serna, debido al fallecimiento de su mamá. “La misión que realizo en bien de los más necesitados constituye mi mejor programa de vida, contribuyendo al desarrollo y bienestar de las comunidades más necesitadas, en especial a los niños, ancianos y demás personas de escasos recursos”.

 

Beneficiarios directos de la institución

 

La labor se ha proyectado esencialmente a la reconstrucción de vivienda. “Hasta el momento hemos reconstruido casas a madres cabeza de familia. También se ha ayudado a personas de la tercera edad, estudiantes y habitantes de estratos deprimidos de la ciudad, como Bosques del Norte, Barrio José Restrepo y El Nevado, entre otros. Con la institución Gota de leche apadrinamos niños que son albergados en horas fuera de estudio. Deseamos continuar contribuyendo a la educación de niños y jóvenes, y a la asistencia de personas con problemas de salud”, expresó Magnolia Serna.

 

 

Magnolia Serna de Castaño 

 

Nació en Aranzazu, Caldas, y desde los once años de edad colaboró con su madre en obras de beneficio social. Se define como una persona de principios católicos, éticos y morales, que coadyuvan a su formación integral en la búsqueda de prestar un mejor servicio a la humanidad. Está felizmente casada con Francisco Javier Castaño, es madre de cinco hijos y tiene cuatro nietos.

 

 


Fundación llegó nuestro momento

 

Esta fundación, creada por Johanna Grajales hace 2 años y medio, nació por diversos motivos personales. “Mi familia fue beneficiada con una casita después del terremoto, y llegando al sector vi cómo mis amigos se perdían en diversas dificultades sociales; luego pude constatar el abandono en que vivían los habitantes del barrio Las Colinas. Por eso -con el apoyo de otras personas y entidades- decidí crear la fundación con proyectos formalizados de largo aliento, y así trabajar a profundidad y de forma psicológica la reconstrucción del tejido social”, explicó Johanna.

 

El trabajo social

 

Llegó nuestro momento de trabajar para reconstruir el tejido social de sectores vulnerables del departamento del Quindío, transformando vidas y rompiendo las cadenas de desigualdad social.

“El trabajo social que realizo en Las Colinas tiene un fondo emocional, he crecido en el sector, he pasado mis mejores días en ese barrio, y he aprendido lo bueno y lo malo de las personas que viven allí. Es por eso que amo mi barrio y a su gente; mi vocación de servicio hace que quiera y trabaje por la gente”, sostuvo Johanna.

 

Mujer comfenalco 2017 – 2018

 

Johanna no solo es un ejemplo para su familia o barrio, sino para las mujeres de Colombia, lo que le permitió ser elegida como la Mujer Comfenalco 2017-2018. Un premio a su dedicación, solidaridad y amor por los demás.

“Fue un reconocimiento no solo a Johanna, sino a todo un barrio que merece ser reconocido por sus avances a nivel social; un sector discriminado que merece ser visto por sus cosas buenas. Fue un premio a mi labor y al de todo un grupo de personas que se trasnochan y madrugan trabajando gratis para hacer de este sector un lugar cada vez mejor para vivir”, dijo con mucha felicidad esta joven líder.

 

 

Johanna Andrea Grajales Osorio 

 

Johanna Grajales es una mujer de 26 años, soñadora, trabajadora y humilde, que forja su destino en la vocación del servicio social para las personas que habitan en sectores vulnerables. Se considera una buena hermana, hija, profesional, amiga, vecina y ciudadana.

 

 


 

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